Venezuela: AULLIDOS
Tienen un serio problema los lobos disfrazados de cordero. Y es que, además de quedarles extremadamente ridículos los disfraces, ya no pueden ocultar la verdadera condición depredadora que arrastran bajo los mismos. No balan, sencillamente porque ninguno pertenece a los ovinos. Por contra, sus aullidos se escuchan desesperados mañana, tarde y noche, aún en período vacacional, como es para muchos el mes de agosto. Personalmente no me preocupan, no me molestan ni me desconcentran lo más mínimo cuando trato de leer un libro, por ejemplo, ver una película..., y menos todavía me quitan el sueño cuando al final del día decido acostarme para descansar unas cuantas horas antes de iniciar una nueva jornada. Todo lo contrario. Y a la conclusión de estas líneas revelaré por qué, lejos de crisparme, sus amenazadores aullidos me tranquilizan.

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El 18 de diciembre de 2005, como se esperaba, el Movimiento al Socialismo (MAS) ganó las elecciones con el 54% de los votos. El nuevo presidente electo, Evo Morales, inició de inmediato una gira por varios países del mundo. El primero en visitar fue Cuba, donde, el último día del año, Evo y Fidel subscribieron un acuerdo de cooperación de once puntos. Este documento entró en vigor el 22 de enero de 2006, luego de la toma de posesión de Morales, y contempla, entre otras cosas, que Cuba operará anualmente de la vista a 50.000 bolivianos; aportará los medios materiales, técnicos y personales para un programa de alfabetización que, a partir de julio del 2006, abarcará a toda la población apta (1.200.000 personas aproximadamente), y otorgará 5.000 becas en dos años para formar médicos, tan escasos en el país andino.
Apenas se ha conocido la decisión de Fidel de delegar temporalmente sus responsabilidades y cargos, por cuestiones de salud, y ya las “aves carroñeras” han comenzado a sobrevolar un cadáver que no existe y un pueblo cuya Revolución, provista de muy buenos cimientos, no se ha derrumbado. Deduzco, por tanto, que las citadas “aves” van a pasar bastante hambre (como hasta ahora) si no se alejan e invaden otros cielos en busca de alimento que en verdad esté muerto y accesible.
